Agricultura de uso medicinal que rompen el mito

Desde tiempos inmemoriales, las enfermedades de origen orgánico han sido tratadas a base de las propiedades que nos brinda el entorno, específicamente por las plantas. Que si para la gripe, para dolores abdominales, para desintoxicar el organismo, para los dolores generalizados, y para dar paso al bienestar en general y en ello, el cultivo de semillas de marihuana no tiene comparación, esto se debe a que en cualquier entorno, su cultivo siempre tendrá éxito, sobretodo si de climas cálidos se trata.

Futuro del cultivo

Con la velocidad con la que el cultivo de esta planta se desarrolla, hace posible su adaptación a diversos ambientes, razón por la cual se han realizado infinidades de estudios con los que se ha comprobado que su aceite resulta altamente medicinal. A través de estudios genéticos a la misma, se puede planificar la manera de cómo realizar cultivos en diversas zonas de forma exitosa y en el transcurso de los próximos años, pero por sobretodo, de manera legal.   

Estudios de Agrometeorología

En diversas cátedras a nivel mundial, las universidades realizan estudios acerca de los beneficios medicinales que aporta el cannabis al organismo, por lo que posiblemente se invierta un extraordinario monto para ello en lo que se conoce un récord productivo.

Para sustentar dicha inversión, se ha hecho imperioso renovar toda la bibliografía existente referente al tema y con ello un censo de las zonas donde dicho cultivo se realiza de una manera natural y exitosa. Con esta investigación será posible determinar los principios activos y conocer las necesidades climáticas que posibilitan la producción de sus principios activos para los intereses medicinales.

No solo los científicos se interesan en el tema, ya que tambien el ambito agronomo se encuentra inmerso en dicha investigación, siendo la llevada a sugerir las posibilidades que tiene tanto para el sector salud, como para la economía de ciertos lugares destinados a su producción.

Un aporte de Asia para el mundo

Se conoce que la planta es originaria de Asia, de las cordilleras del Himalaya por lo que se pensaba que su cultivo solo era factible en ambientes subtropicales, pero por el contrario se han podido alcanzar cultivos en diversas zonas a nivel mundial. Un ejemplo de ello es su cultivo en algunas zonas de llanura, pero también ha sido cultivada en lugares donde el hielo es el protagonista como Finlandia, tierra donde los Vikingos ya conocían sus beneficios.

El ciclo desarrollado por esta planta es bastante práctico desde que es cosechada y es debido a que es una planta lo suficientemente elástica como para desarrollarse en cualquier ambiente. Según las condiciones ambientales, una planta podría requerir al menos entre dos a siete meses, mientras la temperatura podría variar entre los 8° hasta los 25°C, pero también en temperaturas que podrían llegar a los 37°C. Lo más resaltante de todo ello es que ya no es un secreto el aporte medicinal de la misma, y sus cultivos ya se realizan de manera clandestina, aunque siempre los habrá pero con otros motivos, siendo la razón por la que siempre existirá un tabú sobre el tema.